安装 Steam
登录
|
语言
繁體中文(繁体中文)
日本語(日语)
한국어(韩语)
ไทย(泰语)
български(保加利亚语)
Čeština(捷克语)
Dansk(丹麦语)
Deutsch(德语)
English(英语)
Español-España(西班牙语 - 西班牙)
Español - Latinoamérica(西班牙语 - 拉丁美洲)
Ελληνικά(希腊语)
Français(法语)
Italiano(意大利语)
Bahasa Indonesia(印度尼西亚语)
Magyar(匈牙利语)
Nederlands(荷兰语)
Norsk(挪威语)
Polski(波兰语)
Português(葡萄牙语 - 葡萄牙)
Português-Brasil(葡萄牙语 - 巴西)
Română(罗马尼亚语)
Русский(俄语)
Suomi(芬兰语)
Svenska(瑞典语)
Türkçe(土耳其语)
Tiếng Việt(越南语)
Українська(乌克兰语)
报告翻译问题

Donets'ka Oblast', Ukraine



En el Counter Strike nos metimos con pasión,
cinco en Discord, llenos de emoción.
Pero ahí estás vos, amigo del alma,
que en cada ronda errás… y nos das la calma.
Te dan la AWP y todos temblamos,
sabemos que el tiro… no lo acertamos.
Disparás al aire, al suelo, al cajón,
pero al enemigo nunca… ni de casualidad, campeón.
Sos el malo más bueno que pudo existir,
una decepción tierna que nos hace reír.
Mientras vos errás y gritás "¡lag, no cargó!",
nosotros lloramos… pero de emoción.
Porque aunque no pegues una bala,
aunque el score te deje sin gala,
cada derrota con vos es diversión,
porque jugamos juntos, con risa y corazón.
Así que seguí errando, amigo querido,
que sin tus fails, el team no tiene sentido.
En el CS o en la vida, eso es verdad:
no hace falta aim, si hay amistad.