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Buenos Aires, Argentina



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El tiempo no es lineal: el lunes puede durar tres años y el viernes se evapora como el sueldo después del supermercado. La inflación es una entidad espiritual, como un Pokémon legendario que todos temen pero nadie ha visto de cerca.
En las calles, los perros callejeros son sabios y los semáforos funcionan por fe. Los políticos hablan como si protagonizaran un reality show sin final.
Porque en LATAM no se sobrevive: se improvisa, se ríe, se renace todos los días con un meme y una deuda nueva.
Y si algún día todo colapsa, da igual. Habrá alguien que diga: “tranqui, bro, esto ya pasó en 2002”.