安装 Steam
登录
|
语言
繁體中文(繁体中文)
日本語(日语)
한국어(韩语)
ไทย(泰语)
български(保加利亚语)
Čeština(捷克语)
Dansk(丹麦语)
Deutsch(德语)
English(英语)
Español-España(西班牙语 - 西班牙)
Español - Latinoamérica(西班牙语 - 拉丁美洲)
Ελληνικά(希腊语)
Français(法语)
Italiano(意大利语)
Bahasa Indonesia(印度尼西亚语)
Magyar(匈牙利语)
Nederlands(荷兰语)
Norsk(挪威语)
Polski(波兰语)
Português(葡萄牙语 - 葡萄牙)
Português-Brasil(葡萄牙语 - 巴西)
Română(罗马尼亚语)
Русский(俄语)
Suomi(芬兰语)
Svenska(瑞典语)
Türkçe(土耳其语)
Tiếng Việt(越南语)
Українська(乌克兰语)
报告翻译问题

Tijuana, Baja California, Mexico



¿Programar? Ni un semáforo.Si le pides que haga un "Hola Mundo", termina invocando un agujero negro en tu CPU.Marco tiene más juegos instalados que neuronas activas cuando intenta programar.
Hoy te dice:
—Bro, este es EL JUEGO, ahora sí me voy a quedar full viciado.
Al día siguiente:
—Bueno… este otro tiene mejores gráficos… y más pollos… y un dragón que baila salsa.
Así es Marco:Jugador, olvidadizo, cazador de dragones imaginarios y coleccionista profesional de regaños virtuales.Pero aunque cambie de juego cada hora, su único logro legendario es seguir con su waifu oriental a distancia, quien ya debería recibir un premio Nobel a la paciencia."Marco: el hombre que se pierde en cada tutorial, revive en cada lobby, pero siempre vuelve a tu chat a decir 'ya merito gano'… aunque nunca ganará."